aerostático

aerostático
Mostrando las entradas con la etiqueta a veces pasa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta a veces pasa. Mostrar todas las entradas

sábado, octubre 03, 2009

... a medias


por ahi andan diciendo que yo no soy yo
que los dias son lluvia
y que tu me amas
patrañas!!!
digo
que yo sigo siendo la misma
la que no cambió
que los días de lluvia siempre terminan
y que tu ni hoy ni mañana
ni con lluvia ni soleada
patrañas y mas patrañas!!!

lunes, junio 22, 2009

lluvia



Te he amado por demasiado tiempo. Me lo dice el clima, porque me llueve el cielo, la entre pierna y las palabras. Estoy a dos acostones de etiquetarme como presa facil, y cada noche te dedico el orgasmo azul con algun conocido.

Y es que te he amado por demasiado tiempo ya es imperativo sacudirse los olores, las gotas saladas y los espasmos postvenidas. Partir, partirme en mil adjetivos indefinidos, partir y dejar en la alacena todo el amor caducado y vencido, al lado de la cajeta y los saborizantes artificiales. Llenar las maletas de otras bocas, y partir el mundo en dos para alejarme. Dejar los vicios donde te bebo, te fumo, te aspiro. Olvidarte por completo y decir que no te conozco pues al final de cuentas, eras un extraño en mi vida.

A veces me siento tras la ventana, me siento segura, protegida detras de un cristal, pero masoquistamente abro las puertas y dejo la lluvia entrar... y me digo que te he amado demasiado tiempo, y que estoy a dos acostones de convertirme en la persona para "estar". Y que la lluvia me trae tu recuerdo y la noche lo vuelve a secar, ...

****

jueves, junio 18, 2009

Ayer llovió toda la noche

- Realmente me gustó lo que haces.
- Gracias
- Deberías hacer, inscribirte... bla bla bla bla

Dejé de escuchar, tome un trago de cerveza, dije si a todo

Subí de nuevo al escenario, con luces y toda la parafernalia de un rockstar, con tres docenas de ojos mirándome, quizás menos, creo que uno era tuerto. "Puedo escribir los versos mas tristes esta noche... pero no. Dicen que escribir es un trabajo, pero no, escribir es ir viviendo así de fácil. Me dicen que yo escribo, pero no, yo leo y por eso escribo, porque leo y voy viviendo, eso no me hace escritora pero si vividora."

Y es que escribir se vuelve necesario después de una noche de lluvia constante, después de oír el goteo incesante de un cielo rojo con relámpagos inesperados y truenos que retumban en el alma. Después de que me llamaras cual cobrador de banco de tarjetas sobregiradas, "Tenemos cuentas pendientes por saldar". Se me secó la boca, después de hablar contigo por una hora tratando de convencerte de acortar los plazos de pago. Hay deudas que se deben saldar lo antes posible.

***

jueves, junio 11, 2009

Yo no moriré de vieja,
ni de enfermedad, ni de olvido
yo morirè de amor
que bien es sabido que
he vivido para amar la hoguera
y consumirme en ella.


La calle olía a tierra mojada y los relámpagos en el cielo prometían una lluvia refrescante para la noche.

Caminé rápido, a pesar de que me agrada la lluvia, no quería entrar al teatro toda empapada. Llevaba mi ipod, escuchaba a los Pixies (cómo me gusta!!!) Gigantic, no sé por qué pero esa canción me hace sentir yo misma hahahaha, ya sé, estoy loca. Entré al teatro, todo en penumbra, de repente y sin aviso la voz de Ofelia Medina me retumbara en la cabeza: la necedad de Lucas Lucatero y la devoción hacía Anacleto Morones. El llano en llamas, la gran voz masculina mexicana, Rulfo, preciso, perfecto,irrefutable.

Risas aplausos cuchicheos. El público ardiendo en palabras y calor. Una pausa, como quien toma aire para sumergirse en la profundidad y oscuridad del mar, o de uno mismo

... Déjame hablar, mordaza, una palabra
para decir adiós a lo que amo.
Huye la tierra, vuela como un pájaro.
Su fuga traza estelas redondas en el aire,
frescas huellas de aromas y señales de trinos.

Todo viaja en el viento, arrebatado.

¡Ay, quién fuera un pañuelo,
sólo un pañuelo blanco!



Rosario Castellanos salía como ave fenix, como una flama encendida por Medina... Despedida y Misterios Gozosos, que alegría, que nudo en la garganta... yo quiero morir tambien de amor... pero sé que moriré sola y quizas electrocutada. La llama estaba encendida, y yo no pude aplaudir, solo mostraba una sonrisa.

Salí a la calle y por primera vez temí que lloviera.